En este texto queremos indicar las líneas conceptuales utilizadas en el planteamiento de la decoración del establecimiento Caleia Talayot Spa Hotel.

Proponemos dos hilos conductores para explicar la intervención realizada en el hotel. Por un lado la influencia de la década de los años 70 y por otro la inspiración y la relación con el arte.

El Hotel y la década de los 70

Partimos de un edificio protegido ejecutado en la década de los años 70. Con el fin de abundar en esta característica, nos planteamos ejecutar un concepto vinculado con esa misma década en cuanto a materiales a emplear actualizando los procesos de realización de dichos materiales, y el mobiliario.

fachada caleia talayot spa hotel
Fachada protegida de Caleia Talayot Spa Hotel

Con este fin, la propuesta de revestimientos y mobiliario se plantea basándonos en la utilización que se hacía del mármol calacatta italiano, muy prolifera en dicha década, tanto para los revestimientos de paramentos verticales como para la realización de mobiliario.
Atendiendo a la premisa de actualizar los procesos de fabricación, se propone un material porcelánico de reducido espesor con una imitación casi perfecta del mármol calacatta (Coverlam Calacata), tanto para los revestimientos de baños, en formato más reducido (100×31 cm.), como para la solería de hall principal y spa en formato más grande (60×120 cm.), así como para los cabeceros, mostrador de recepción y encimeras de muebles tales como escritorio, mesitas de noche y mesas del restaurante. Para los primeros utilizamos, igualmente, un recurso muy utilizado a la hora de colocar dicho mármol calacatta, que es la colocación a libro, en la cual piezas de gran formato (120×210 cm.), son colocadas con la beta simétrica enfrentada, creando una sensación de reflejo.

habitacion caleia talayot spa hotel
Habitación con aplicación de mármol calacatta a libro

Igualmente utilizados en la década de los setenta son la laca blanca y el acero cromado, presentes en todo el mobiliario, materiales que ayudan a crear espacios muy funcionales y minimalistas, donde los volúmenes son los protagonistas.

También queríamos utilizar materiales vinculados a la isla, prescindiendo de su relación con los años 70, como es el caso de la piedra del Marés de la fachada principal. Siguiendo este concepto de fachada, y puesto que la arquitectura de la planta primera en las zonas comunes, se configura como un espacio de doble utilización, tanto exterior como interior, mediante un cierre acristalado muy diáfano, planteamos los revestimientos de esta zona con un material porcelánico que reproduce esta misma piedra del Marés en esa intención de plantear una actualización de los procesos de fabricación.

Entrada Caleia Talayot Spa Hotel
Piedra del Marés en la entrada de Caleia Talayot Spa Hotel

Utilizamos otro recurso arquitectónico muy usado en los años 70, las celosías, presentes en la fachada del hotel en forma de cuadrados de cerámica. Con este recurso de celosía que permite independizar espacios, pero no de una forma abrupta, sino dejando entrever el espacio contiguo, permitiendo el paso del aire, sin que sea una barrera absoluta, conseguimos que distintas zonas puedan tener cierta independencia visual. Nos referimos a la separación de palillería de madera entre zonas de baño y descanso en las habitaciones; zona de recepción con spa; zona de recepción con tour operadores y espacios privativos de dicha recepción.

En algunos casos, como en recepción, esta palillería de madera se prolonga por el techo recogiendo todo el espacio de atención al cliente.

hall caleia talayot spa hotel
Palillería de madera prolongada hasta el techo en el hall de Caleia Talayot Spa Hotel

Debemos de recordar, también, la gran influencia de algunos diseñadores industriales de esa época, tales como  Joe Colombo, Tobia Scarpa, Achille Castiglioni, Vico Magistretti, etc …, precursores del diseño moderno, a los cuales recordamos utilizando varias piezas de mobiliario diseñadas por Patricia Urquiola, considerada la diseñadora industrial más  internacional de nuestro país en la actualidad, discípula de los dos ultimos, (Achille Castiglioni dirigió su tesis).

El taburete Last Minute para Viccarbe (Chill-out) y el sillón Pavo Real para Driade (Recepción), interpretación actualizada del sillón Emmanuelle, presente en todas las instalaciones de Hoteles Senator.

Dado el carácter internacional del cliente de este hotel, apostamos por utilizar algunas piezas más de mobiliario de reconocidos diseñadores internacionales, tales como la lámpara Tolomeo (Michelle de Lucchi y Giancarlo Fassina),para Artemide, icono del diseño internacional, en cabeceros de camas de habitaciones; la silla Pip-e (Philippe Stark) para Driade, en chill-out; las lámparas Plass (Luca Nichetto) para Foscarini, en recepción; los apliques Gregg (Ludovica+Roberto Palomba) para Foscarini, en terraza restaurante; mesa solar (Jean Marie Massaud) para Foscarini, en Chill-out Soul Beach Club.

El Hotel y el arte

En los años 70 el lema del arte mínimal (less or more) menos es más, asume los planteamientos del Neoplasticismo de Mondrian.

Neoplasticismo es el término con el que Piet Mondrian denomina en 1917 el estilo propio del grupo De Stijl (“El Estilo”), que era una alianza entre artistas, arquitectos y diseñadores alentados por el arquitecto holandés Theo van Doesburg (1883-1931).

Las teorías, que tienen su origen en las obras cubistas de Georges Braque y Picasso y en la teosofía, reivindican un proceso de abstracción progresiva en virtud del cual las formas se irían reduciendo a líneas rectas horizontales y verticales, y los colores al negro, el blanco, el gris y los tres primarios.

Inspirados en esta tendencia artística planteamos los revestimientos de los pasillos y la fachada del hotel, los primeros utilizando esos principios en su totalidad y la segunda, solo en sus formas.

En los pasillos proponemos una interpretación a gran escala de las obras de Mondrian en su etapa a partir de 1917. Utilizando los colores negro, blanco, gris, y los tres primarios más dos secundarios, que definen las distintas plantas del hotel.

En fachada principal, utilizamos el concepto formal aplicándolo a la piedra de Marés como material de ejecución.

Otra referencia al arte la encontramos en la valla de separación de la fachada principal. En esta establecemos un doble discurso recurriendo a una muy particular forma nuestra de interpretar la vegetación de las praderas de poseidonias oceánicas características de las Islas Baleares. Nos hemos permitido, con el máximo respeto, adaptar estas formas vegetales a los recortables que Henry Matisse realizó entre los años 1937 y 1954, especialmente a la obra “The Sheaf” (1953), eso sí, adoptando solamente las formas, no el color, tan imprescindible en la obra de Matisse

Trazadas sobre Krión de color blanco y como si de recortables se tratara, superponemos distintas figuras. Es, como el pintor dijo, “como dibujar con tijeras”.

De esta forma montamos como un collage infantil, recortando, pegando con chinchetas, hasta componer un conjunto vegetal inspirado en las praderas de poseidoneas antes mencionadas.

Utilización del mármol de Carrara en mobiliario diseñado en la década de los 60, siendo muy utilizado en la década de los 70.

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